Hace mucho que no escribo. Demasiado. No es que no haya tenido noches de insomnio como hoy, eso es ya muy común en mi. Simplemente hay demasiado a sentir, y no siempre apetece. Pero son casi las 3 de la mañana, y he pensado que es un buen momento.
Llevo más de una hora sentada en el sofá, a oscuras, sola, llorando. En estos últimos tres años he llorado mucho, y me resulta muy curioso cuando, aún sabiendo todo lo que he pasado, la gente me pregunta porqué lloro. Porqué lloro? Curiosa pregunta. Jamás se me ocurriría a alguien en mi situación preguntárselo, pero cada cual hace lo que sabe o puede.
Lloro porque he adquirido ese derecho (llorar sin más) a base de dolor y sufrimiento. Lloro porque me flaquean las fuerzas y siento que no puedo más. Lloro porque esta puta enfermedad ha agotado por completo mi capacidad de aguante. Lloro por cansancio, por pena, por dolor, por tristeza, por nostalgia, por desconsuelo. Lloro porque ya no puedo más. Lloro porque añoro mi vida, esa que me arrebataste hace 3 años.
Ha agotado mi capital de valentía. Ya no queda nada. O así lo siento yo.
Quedan solo dos sesiones más del dichoso trastuzumab, tan solo dos. El 10 de marzo. Y sabiendo eso, sabiendo que estoy a las puertas de otra victoria, pudiendo tocar con la puntas de los dedos ese momento, desfallezco.
Miedo? Seguramente.
Porque aunque parezca mentira, vivo con miedo. Mucho miedo. Me da pánico, a la par que deseo, acabar con el tratamiento. Porque? Porque nadie me controlará. Porque ningún médico ni enfermera estará pendiente de mi. Porque hasta que pasen 6 meses no me harán ninguna analítica. Y eso es demasiado. Porque la pregunta está fija en tu mente.............Y si...?
Llevo tanto tiempo mal, tanto tiempo enferma, que ya no recuerdo como es la vida "normal". Hoy hablaba con una amiga que pasó algo similar ( o peor) hace unos años, y me ha prometido que todo vuelve más o menos a la normalidad ( Pepi, te como a besos!!!), y me cuesta creerlo. Mi cuerpo está destrozado, me han metido tanta mierda en vena, que lo que no entiendo es como no brillo en la oscuridad. Tengo cicatrices por doquier. Me falta mi pecho derecho. Mi pelo crece, pero todo lo despacio que puede, el muy cabrón. Mi brazo tiene la movilidad y fuerza limitada. Me han metido cortisona a litros, y he engordado de tal manera, que podría interpretar la ultima escena de "Cazafantasmas" sin atrezzo!
Se que todo esto os parecerán nimiedades, pero no os podéis imaginar lo que es verse en un espejo. Es desesperante. Por eso no lo hago, porque cuando me veo en un espejo, me doy pena a mi misma. Porque soy una sombra de lo que era, en todos los sentidos. Porque no reconozco a la persona que veo ahí. Porque yo me recuerdo guapa, fuerte, y divertida, y ahora casi no queda nada de eso.
Estoy cansada. Cansada física, psíquica y emocionalmente.
Susana: Llorar es bueno. Con las lágrimas sacamos muchos fantasmas, muchos miedos, muchos malos sentimientos. Llorando nos limpiamos por dentro aunque no lo parezca. Uno puede llorar solo o acompañado. Siempre es bueno un hombro donde recostarse, pero igual es bueno llorar solo. No sabemos lo que es estar sano hasta que no estamos enfermos. Sólo valoramos bienestar cuando el dolor se apodera de nosotros. No sé qué decirte, ni creo que sea prudente decirte algo porque no creo que supiera decir lo adecuado. Pero sepas que te leemos, que estamos a tu lado y que participamos de tu dolor lo mismo que de tus ansias de mejora. Algún día estarás bien -o mucho mejor- y entonces podremos alegrarnos contigo. Un abrazo.
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